COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES

Estrategia energética  para consecución de energía competitiva, sostenible y segura en el año 2.020
Europa sólo  ha dado el primer paso para la introducción de un marco legislativo destinado a promover la consecución de  los objetivos del 20% para la energía renovable en el año 2020.  La legislación es necesaria para asegurar la plena aplicación  y allanar el camino del uso a gran escala de las energías renovables en las décadas más allá del 2020. El marco jurídico debe aplicarse correctamente para ofrecer a los inversores la necesaria confianza para invertir en nuevas opciones de producción, el transporte y el almacenamiento de fuentes de energía renovables. Se evaluará los efectos de la Directiva de energía renovable a partir del año 2011, con el fin de fortalecer o ampliarla dónde y cuándo sea necesario.
El desarrollo de las energías renovables dependerá de los regímenes de ayuda que se determinen en el tiempo. La Comisión debe desempeñar su papel en garantizar que estos sean sostenibles, en consonancia con los avances tecnológicos y de no obstaculizar la innovación o la competencia. Sin embargo, también debe asegurar el necesario grado de convergencia o armonización entre los sistemas nacionales para que el mercado de las energías renovables se desplace desde el ámito local  al suministro transfronterizo. En este contexto, los requisitos necesarios para un comercio paneuropeo de las energías renovables deben definirse sobre la base de las mejores prácticas. Un mayor equilibrio, rentabilidad y tarifas retributivas predecibles,  más tecnología específica de apoyo e instrumentos financieros deben desarrollarse de conformidad con la normativa de ayuda estatal de aplicación. En particular, deben evitarse cambios retroactivos a regímenes de apoyo dado el efecto negativo que esos cambios tienen en la confianza de los inversores.

Estrategia energética  para consecución de energía competitiva, sostenible y segura en el año 2.020
Europa sólo  ha dado el primer paso para la introducción de un marco legislativo destinado a promover la consecución de  los objetivos del 20% para la energía renovable en el año 2020.  La legislación es necesaria para asegurar la plena aplicación  y allanar el camino del uso a gran escala de las energías renovables en las décadas más allá del 2020. El marco jurídico debe aplicarse correctamente para ofrecer a los inversores la necesaria confianza para invertir en nuevas opciones de producción, el transporte y el almacenamiento de fuentes de energía renovables. Se evaluará los efectos de la Directiva de energía renovable a partir del año 2011, con el fin de fortalecer o ampliarla dónde y cuándo sea necesario.
El desarrollo de las energías renovables dependerá de los regímenes de ayuda que se determinen en el tiempo. La Comisión debe desempeñar su papel en garantizar que estos sean sostenibles, en consonancia con los avances tecnológicos y de no obstaculizar la innovación o la competencia. Sin embargo, también debe asegurar el necesario grado de convergencia o armonización entre los sistemas nacionales para que el mercado de las energías renovables se desplace desde el ámito local  al suministro transfronterizo. En este contexto, los requisitos necesarios para un comercio paneuropeo de las energías renovables deben definirse sobre la base de las mejores prácticas. Un mayor equilibrio, rentabilidad y tarifas retributivas predecibles,  más tecnología específica de apoyo e instrumentos financieros deben desarrollarse de conformidad con la normativa de ayuda estatal de aplicación. En particular, deben evitarse cambios retroactivos a regímenes de apoyo dado el efecto negativo que esos cambios tienen en la confianza de los inversores.

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